Sumario: | La afirmación de Agustín según la cual los creyentes, en el tender a Dios, se interesan particularmente en la sociedad humana, muestra una visión generalizada en los Discursos. En su predicación él interviene enérgicamente sobre varios problemas sociales, y la perspectiva de un cambio en la sociedad, que él orienta puntualmente a la voluntad de Dios, muestra una aproximación diversa a las realidades humanas que se realiza en la sociedad cristiana. Las circunstancias en las cuales tiene lugar la predicación, y la composición no homogénea del auditorio, reflejan las características de una unión todavía imperfecta, pero que asume un papel imprescindible en la historia. Resulta la imagen de una comunidad con creyentes de rasgos bien delineados, en particular por el papel supereminente del clero. Al emperador y a los honores mundanos se les reconoce una función relevante, pero condicionada. Estos elementos concurren para delinear los rasgos de la ciudad cristiana, claramente reconocibles en los Discursos.
|